miércoles, 21 de noviembre de 2012

El Sida se expande entre los pobres


Los objetivos del milenio, al borde del fracaso. No se trata de mala conducta sexual sino del fracaso de las políticas de prevención. En los países africanos la pobreza hace estragos, y facilita la expansión de la pandemia. Mientras tanto, la iglesia católica combate el uso del preservativo. Las políticas de salud para Latinoamerica y Africa se ajustan a los intereses del capital internacional. Se inscriben en la fracasada política de Alma Ata y continúan en los incumplidos objetivos del milenio (2015).
Luis Trombetta

La mala conducta sexual pone en jaque la lucha contra el VIH

Si bien bajó el número de muertes por sida, subió la cantidad de infectados en el mundo.
THE GUARDIAN . ESPECIAL - 21/11/12
La conducta sexual de riesgo persiste en todo el mundo y hasta aumenta en algunos países, lo que amenaza con frustrar los intentos de detener o desacelerar la transmisión del VIH y poner fin a la epidemia de Sida, según un informe de la ONU difundido ayer.
Si bien la medicación que se administra a personas con VIH salva millones de vidas y la cantidad de muertes declina, las perspectivas de detener la expansión de la infección no son alentadoras, dice Onusida en su informe anual con miras al día mundial del Sida, el 1º de diciembre.
“Llegar a evitar las nuevas infecciones con VIH exigirá una reducción sustancial por año de la transmisión sexual del virus, que es responsable de la abrumadora mayoría de las nuevas infecciones”, dice el informe. “El ritmo de avance actual es insuficiente para alcanzar el objetivo global de reducir a la mitad la transmisión sexual para 2015, lo que subraya la urgente necesidad de intensificar la acción”.
Los intentos de educar a la gente respecto del sexo seguro y persuadirla de la conveniencia de tener menos compañeros sexuales y de usar preservativos han tenido algún éxito en países muy afectados, tales como Kenia, Malawi, Mozambique, Namibia, Nigeria y Zambia. A pesar de los peligros, sin embargo, el riesgo ha experimentado un aumento en otros, en especial en Costa de Marfil, Guyana y Ruanda. Este último país ha informado sobre un aumento de los hombres que tienen sexo antes de los quince años y de los hombres y mujeres que tienen múltiples compañeros. En Costa de Marfil, Uganda, Benín y Burkina Faso ha declinado el uso de preservativos.
En veintiséis de los treinta y un países que padecen epidemias generalizadas, menos de la mitad de las mujeres jóvenes entiende qué es el VIH y no sabe que los preservativos pueden protegerlas. En veintiuno de esos países, también los hombres jóvenes ignoran la situación.
Tratar de impulsar a la gente a cambiar de conducta es una tarea difícil y complicada, admite el informe: “Comprende conocimientos, motivaciones y decisiones que se ven influenciadas por normas socioculturales”. También hace falta dinero. Según el informe, en los países más afectados sólo se dedicó el 5 por ciento de los fondos para la lucha contra el VIH a programas de cambio de conducta, comprendida la promoción del uso de preservativos.
Evitar el nacimiento de bebés infectados con VIH mediante el tratamiento con medicación de las mujeres embarazadas es un importante objetivo para la prevención del Sida. Entre 2009 y 2011 se salvó de la infección a unos 409.000 niños. El año pasado, sin embargo, nacieron 330.000 bebés con el virus, más del 90% de ellos en el Africa subsahariana. En cuatro países –Angola, la República Democrática de Congo, Guinea Ecuatorial y Guinea-Bissau–, la cantidad de bebés que nacieron como VIH positivo ha aumentado. Uno de los problemas es que las mujeres de algunas regiones no reciben medicación antirretroviral después del parto, cuando están amamantando, lo que contribuye a proteger tanto al bebé como a la madre. El informe destaca también que ha habido escasas mejoras en lo relativo a la disponibilidad de anticonceptivos para las mujeres que no quieren tener más hijos.
En la actualidad hay en el mundo 34 millones de personas que viven con VIH, una cifra que crece a medida que la medicación hace que más personas sigan con vida, lo que hizo que las muertes se redujeran por quinto año consecutivo.
Si bien con lentitud, el nivel de nuevas infecciones también descienden. El año pasado se infectaron 2,5 millones de personas, una declinación de 20% en relación a 2001. Las cifras han experimentado la caída más abrupta en el Caribe y el África subsahariana. Pero al menos en nueve países –Bangladesh, Georgia, Guinea-Bissau, Indonesia, Kazajistán, Kirguizistán, Filipinas, Moldavia y Sri Lanka, la cantidad de nuevas infecciones fue el año pasado al menos un 25% mayor que en 2001.

No hay comentarios.: