jueves, 3 de abril de 2014

Presentación de los proyectos del Frente de Izquierda y los trabajadores, el lunes 7 de abril a las 18 horas

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene el agrado de invitar a Ud. a la presentación de Proyectos del Frente de Izquierda

Salario Mínimo en la CABA y Prohibición de Despidos y Suspensiones, 

que se  llevará a cabo el lunes 7 de abril  a las 18.00 h en el Salón Presidente Perón del Palacio Legislativo.

El ingreso se realizará por Perú 160

Invita: 
Tribuna de Salud   
03/04/14

miércoles, 2 de abril de 2014

Malvinas: "Para luchar contra el imperialismo, ningún apoyo a la dictadura"

http://prensa.po.org.ar/blog/2012/03/29/la-posicion-de-politica-obrera-en-abril-de-1982/

“Para luchar contra el imperialismo, ningún apoyo a la dictadura”

La ocupación de las Malvinas por parte del gobierno militar, ha dado lugar a una crisis internacional en que están involucradas las principales potencias imperialistas y plantea para los trabajadores y sectores antiimperialistas argentinos un conjunto de problemas que, si no se resuelven acertadamente, pueden esterilizar la larga y dolorosa lucha de nuestro pueblo contra la dictadura militar entreguista y contra el imperialismo. También se plantean importantes problemas para los obreros, y en especial para los revolucionarios, de las naciones imperialistas que nos oprimen -los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia- de cuya correcta resolución depende que se desarrolle o no la causa del internacionalismo proletario.
La lucha a muerte por la independencia nacional (…)

Lo primero que debe quedar en claro es que no basta la recuperación de un territorio que nos pertenece histórica y geográficamente y que se encuentra en manos imperialistas, para estar en presencia de una acción real de independencia nacional. Es evidente que ello depende de los fines que presiden ese acto de recuperación, así como de la política de conjunto del gobierno que lo efectiviza. Si la recuperación de las Malvinas es para cambiar de amo en el Atlántico Sur, o para resolver un litigio que obstaculiza la entrega de las riquezas de la región al capital extranjero, está claro que la acción tiene una apariencia anti-imperialista, pero su proyección real es un mayor sometimiento al imperialismo. Una cosa así no debe sorprender en un continente en donde el nacionalismo burgués tiene un entrenamiento de larga data en la demagogia y en la táctica del engaño a las masas populares.
Un mes exacto antes de la ocupación de las Malvinas, el diario La Prensa (3/3/82) daba una extensa información sobre el carácter y los fines de esta operación.
“En los medios (argentinos) consultados -decía el diario- se nos sugiere que el gobierno norteamericano habría expresado su ‘comprensión’ en relación con la nueva postura de Buenos Aires, y también su convicción de que la recuperación de las Malvinas por la Argentina constituye, a esta altura, condición casi ‘sine que non’ para el establecimiento de una adecuada estructura defensiva occidental en el Atlántico Sur, de cara a la penetración soviética en la zona (…). En cuanto a Washington, todo el mundo coincide en una idea: la recuperación de las Malvinas por la Argentina abriría quizá las puertas a la creación de bases conjuntas en las islas -o al arrendamiento de bases a los Estados Unidos- con mucha más capacidad de control sobre toda el área que cualquier dispositivo defensivo en el Beagle, sea argentino, chileno o de otro país occidental (por lo demás no serían excluyentes entre sí).
“Por lo que conocemos, los planes argentinos contemplan igualmente eventuales intereses británicos que excedan los específicos de los malvinenses, vistos estos además con la mayor generosidad en materia de respeto a sus propiedades, status cultural y político, facilidades de todo orden en la Argentina, e incluso compensaciones económicas especiales. En ese sentido se nos señaló que Buenos Aires hasta estaría dispuesto a ofrecer a la British Petroleum y otras empresas británicas una participación en la explotación de hidrocarburos y otros recursos en extensiones importantes de la región, lo mismo que facilidades para su flota, todo ello de forma tal que la devolución de la soberanía no implicase mengua alguna -más bien lo contrario- de las perspectivas de Gran Bretaña en el Atlántico Sur. Indudablemente, este temperamento tiende no sólo a facilitar una solución pacífica sino también a consolidar el tácito aval de los Estados Unidos para el caso de que se haga necesario el procedimiento militar, por la vía de evitarle a Washington la mayor parte de roces con sus ‘primos’ y aliados de la Otan.”
La Nación del día siguiente (4/3/82) planteaba algo similar, bien que desde un ángulo diferente, pero esta vez con información recogida en Washington. “Los medios diplomáticos locales están tratando de determinar si el renovado esfuerzo de la Argentina para recuperar la posición de las islas Malvinas está relacionado con la creciente internacionalización de la situación continental americana.
“El rearme de Venezuela, el anuncio de la primera maniobra naval de la Otan en el golfo de México y la búsqueda de nuevas bases norteamericanas en la costa occidental del Caribe son expresión de la nueva dimensión que se atribuye a la defensa del continente.
“Ello ha coincidido con el inesperado y vigoroso esfuerzo de la Argentina para una pronta resolución en torno a la posesión del archipiélago que controla las rutas australes. Los ingleses han estado allí durante más de un siglo, pero su flota se ha ido contrayendo por los pesados problemas fiscales del reino (…).
“Los medios diplomáticos señalan que a esos elementos se agrega lo que ellos perciben como una floreciente relación militar argentino-norteamericana.
“Si bien se reconoce que Washington trató siempre de sustraerse a la cuestión de las Malvinas, las nuevas circunstancias pudieran llevarlo a una revisión de su posición, o al menos, podrían alentar a la Argentina a forzar el cambio (…).
La impresión de los medios diplomáticos es que si bien no hay elementos formales para establecer qué es lo que está pasando, algo puede estar pasando. Ni la Argentina ni los Estados Unidos están quietos, y más aún, se están moviendo en tándem.”
Todavía, el muy informado semanario Latin America Weekly Report con base en Londres, el 12/3 informaba: “La Argentina está considerando una amplia gama de opciones para una ‘acción unilateral’, según fuentes en Buenos Aires, si Gran Bretaña no está dispuesta a hacer concesiones. Esto incluye iniciativas en las Naciones Unidas, una ruptura en las relaciones diplomáticas y, en última instancia, una invasión de las islas (…).
“Los funcionarios del gobierno piensan que las repercusiones internacionales de una línea dura contra Gran Bretaña serían manejables. La política exterior argentina está firmemente inclinada hacia la administración Reagan, mientras la masa de sus exportaciones de granos es comprada por la Unión Soviética. Ninguna de ambas superpotencias, se argumenta, variaría su política actual para defender la posición británica.
“Hay una fuerte sugerencia, a la luz de las preocupaciones de Washington con la seguridad en el Atlántico Sur, que podría ser oportuna para zanjar la disputa. Esta podría abrir el camino a la instalación de bases militares norteamericanas, una posibilidad sobre la cual ha habido mucha especulación en Buenos Aires desde que Galtieri tomó el poder.”
Toda esta información debe ser conectada a un problema más general: la política exterior es la continuación de la política interior, y la política interior y exterior de Galtieri-Alemann es de sometimiento al imperialismo. Es por eso que, cualesquiera sean las derivaciones de la crisis internacional, como resultado de las contradicciones y alianzas entre yanquis e ingleses y entre la dictadura y ambas, la ocupación de las Malvinas no es parte de una política de liberación o independencia nacionales, sino un simulacro de soberanía nacional (…).
Tomar la recuperación de las Malvinas como un hecho aislado de soberanía y, peor, ocultando la activa negociación con el imperialismo por parte de la dictadura para integrar la ocupación en una estrategia proimperialista, es dejarse arrastrar, conciente o inconcientemente, por la demagogia burguesa.
Prioridad: lucha interna contra la opresión imperialista

Argentina es una nación oprimida por el imperialismo; la cuestión de las Malvinas es un aspecto de esa opresión. Ante esta situación de conjunto, ¿cuál es la prioridad en la lucha de liberación?
Hoy, el Estado argentino que emprende la recuperación de las Malvinas está en manos de los agentes directos e indirectos de las potencias que someten a nuestra nación. ¿Qué alcance puede tener un acto de soberanía cuando el país que lo emprende (cuando no el gobierno que lo ejecuta) está políticamente dominado por los agentes de la opresión nacional? Se desprende de aquí que la prioridad es otra: aplastar primero a la reacción interna, cortar los vínculos del sometimiento (económicos y diplomáticos) y construir un poderoso frente interno antiimperialista y revolucionario, basado en los trabajadores. La prioridad de una real lucha nacional es quebrar el frente interno de la reacción y poner en pie el frente revolucionario de las masas. Así ocurrió en todas las grandes gestas emancipadoras nacionales: las revoluciones francesa, rusa, china, cubana.
En relación a la prioridad fundamental de la lucha por la liberación nacional, la ocupación de las Malvinas es una acción distraccionista, de la que la dictadura pretende sacar réditos internos e internacionales para los explotadores argentinos y las burguesías imperialistas que los “protegen”. Este es el gobierno que, simultáneamente a la acción de las Malvinas, interviene militarmente en El Salvador, Nicaragua y Bolivia. Es seguro que Galtieri y el estado mayor han pensado que el imperialismo yanqui les retribuiría estos servicios, dejándolos ocupar las Malvinas. Cualquiera sea el curso de los acontecimientos, lo que está claro es que la ocupación de las Malvinas no es el eje de la liberación nacional, sino una maniobra de distracción. La dictadura ha apelado a ella para salir de su profunda crisis e impasse internas.
Si hay guerra, la nación debe tomar las armas y hacer la guerra a lo largo y ancho del país

Gran Bretaña, Francia y otras potencias coloniales venidas a menos están presionando al imperialismo yanqui para forzar, por cualquier medio, un retiro argentino, porque es un “mal ejemplo” para sus últimas posesiones coloniales. Los anglos están desesperados por la repercusión que una capitulación de “Su Majestad” pudiera tener sobre la gloriosa nación irlandesa.
El propio imperialismo yanqui se está tornando belicoso, porque, probablemente, no le gustó el método directo de la recuperación de las Malvinas y porque consideraría a la dictadura muy débil para ser capaz de comprometerse activamente en un pacto del Atlántico Sur. De aquí que se esté ejerciendo una intensa presión para que se retiren las tropas argentinas o de lo contrario sufrir una presión directa de la marina inglesa.
Si se da una guerra, no es por patrioterismo sino por auténtico antiimperialismo que planteamos: guerra a muerte, guerra revolucionaria al imperialismo. Esto es no sólo una guerra naval en el Sur, sino ataque a las propiedades imperialistas en todo el terreno nacional, confiscación del capital extranjero y, por sobre todo, armamento de los trabajadores.
Los partidos obreros y socialistas de Europa se han alineado, una vez más, con su burguesía imperialista. Creen que tildando a Galtieri de “pequeño dictador” se consagran como demócratas, cuando la opresión principal es la de los “demócratas” imperialistas, precisamente los que llevaron al gobierno al pequeño dictador. Llamamos a los auténticos revolucionarios europeos a repudiar a sus gobiernos, defender el derecho argentino a las Malvinas y hacer todos los esfuerzos por sabotear los ánimos de guerra de la “democrática” corona británica, histórica carcelera de pueblos.
La dictadura no quiere ninguna lucha contra el imperialismo
La política de la dictadura es: “respeto a la propiedad” de los opresores. Así es como Galtieri-Alemann han ido evitando hacer frente al sabotaje económico del imperialismo. El viernes 2, sólo del Banco de Londres fueron retirados depósitos por diez millones de dólares. Tuvo que intervenir la Thatcher los fondos argentinos en Londres, para que la dictadura se despabilara con un ridículo control de cambios, que no impide la fuga de capitales por el mercado negro, ni impide que el capital de otras naciones imperialistas acompañe el boicot económico.
La dictadura ya está capitulando.
También está la evidencia de que estaría por aceptar una “mediación” de Reagan, sobre la base del reconocimiento de palabra de la soberanía argentina, a cambio de la devolución gradual del archipiélago y con fuertes condicionamientos económicos, militares y de política interna. (Nicanor) Costa Méndez (era el canciller de la dictadura -N. de la R.) y Ross ya han dicho en la UN, que aceptan negociar sobre la base del reconocimiento formal de la soberanía.
Apoyar la reivindicación nacional no debe confundirse con el apoyo político a quien, como en este caso la dictadura, pretende conducir la lucha por esa reivindicación, porque ello significaría apoyar la conducción inconsecuente, traidora, e incluso antinacional, de la lucha por la reivindicación nacional.
Independencia obrera y antiimperialista frente a la dictadura
Se ha querido, y se quiere, arrastrar a los trabajadores argentinos detrás de la dictadura, aprovechando el asunto de las Malvinas, e incluso blanquearla por sus crímenes, hacer olvidar su entreguismo y su agresión a los trabajadores. Y esto, especialmente, después de la gran jornada del 30, que desbarató todos los esfuerzos de freno y parálisis de la Multipartidaria.
Se habla hasta de gobierno de “unidad nacional”.
En esta “empresa” se han alineado la Multí, Miguel, Triacca, Ubaldini y el PC. Sólo una minoría de dirigentes de la CGT resistió la parodia de hacer una manifestación de apoyo a la dictadura el 2 de abril. Esto los honra.
Pero justamente para tener toda la libertad para luchar contra el imperialismo y para impedir que se negocien las Malvinas a cambio de concesiones inadmisibles, es necesario, precisamente, no apoyar políticamente a la dictadura antinacional. En una guerra podremos golpear juntos al enemigo extranjero, pero nunca apoyaremos la política con que la dictadura pueda conducir esa guerra, lucharemos por convencer a los trabajadores de que es necesaria una conducción revolucionaria.
Ante el conjunto de la situación presente y ante los intentos de someter a los trabajadores al seguidismo y apoyo a la dictadura, declaramos que es necesario mantener la independencia obrera y antiimperialista, con un programa preciso:
  1. Denuncia del intento de capitular ante el imperialismo, sea mediante una negociación entreguista (económica o política exterior), o mediante un retiro de tropas a cambio de la devolución gradual y condicionada del archipiélago.
  2. Reivindicar la intervención de la propiedad de todo el capital extranjero que ya está saboteando o especulando contra la economía nacional.
  3. En caso de guerra, extenderla a todo el país, atacando y confiscando al gran capital imperialista y, por sobre todo, llamar a los trabajadores a armarse.
  4. Satisfacción inmediata de las reivindicaciones planteadas por los sindicatos y otras organizaciones de trabajadores, y satisfacción de los reclamos del movimiento de familiares y madres sobre los desaparecidos.
  5. Impulsar la formación de un frente único antiimperialista, que impulse prácticamente este programa.
La batalla decisiva será en el frente interno 
La dictadura tiene ante sí dos alternativas: o consigue insertar la ocupación de las Malvinas en un acuerdo con el imperialismo, o se decide a pelear. En estos dos casos su dislocamiento interno se hace inaplazable: en el primero, porque su desprestigio entre las masas y los sectores patrióticos se hace brutal, conjugándose con toda la impasse del régimen; en el segundo, porque se rompe su frente interno con el gran capital.
La burguesía ya es conciente de este problema. Se refleja en los editoriales de La Prensa (3/4), lamentándose por la “incomprensión” de Reagan, en los reclamos de este diario para insertar las Malvinas en la estrategia yanqui; y en la divergencia de Clarín (3/4) que reclama un viraje hacia el tercermundismo.
Por eso sigue en pie la reivindicación de la democracia política irrestricta y una Asamblea Constituyente Soberana.
4 de abril de 1982

Política Obrera Nº 328 (5/4/1982)

jueves, 27 de marzo de 2014

Precios nuevos, salarios viejos.

El informe del Banco Ciudad vuelve a las macanas de siempre.
Mientras calcula índices inflacionarios que coinciden con la amarga experiencia de los salarios insuficientes, las paritarias de los empleados del Gobierno de la Ciudad recorren vaya a saber qué misteriosos senderos.

La aceleración inflacionaria no sólo erosiona el salario real, sino que también licúa el poder de compra de jubilaciones y planes sociales, golpeando a los que menos tienen. El aumento de los haberes jubilatorios de marzo (11%) no alcanza siquiera a compensar la inflación acumulada desde septiembre (18%), fecha del último aumento, debiendo esperar la clase pasiva hasta el próximo septiembre para recibir un nuevo ajuste, según lo dispone la ley de movilidad previsional. Paralelamente, medido en términos de la canasta básica alimentaria (que según estimaciones privadas en febrero aumentó un 42% interanual), el poder de compra de la AUH resultaría un 20% inferior al que tenía al momento de su lanzamiento, en el año 2009, a pesar que en aquel entonces ascendía a $180 y hoy a $460 mensuales.

Vinculado a lo anterior, pese a la publicación del IPCNu, el INDEC aún no divulgó nuevas mediciones oficiales de la canasta básica alimentaria (CBA) y total (CBT), con las cuales se miden las líneas de indigencia y pobreza. De acuerdo a estimaciones privadas, para una familia tipo, a febrero, la CBA trepaba a $2.500 y la CBT a $4.400 mensuales, cifras que casi triplican a las últimas estimaciones oficiales disponibles con el anterior IPC. Esta falta de información no resulta casual, ya que de “blanquear” estos valores de las canastas básicas el gobierno debería admitir la presencia de 1 millón de indigentes y 3 millones de pobres más que los informados por el INDEC hasta el momento.

Desde esta página le agradezco al titular del City porteño, pero le recuerdo que el gobierno de Mauricio nos ha rebajado los salarios, nos adelantó un importe que no tenía descuentos pero que terminó en un mayor aporte del impuesto a las ganancias, y que no se moleste en contarnos lo que cuesta la vida, porque su Jefe político se encarga de hacer las cuentas y al final paga poco.

Otra cosa: el informe de la División Estadísticas, que se puede consultar en la página del Gobierno porteño, abunda en datos.
La canasta familiar para un matrimonio con dos hijos…trepa los 9377,76 pesos.
(*) Matrimonio compuesto por una mujer y un varón, ambos de 35 años, activos, con dos hijos varones de 6 y 9 años e inquilinos de la vivienda.

Frigerio, haceme caso. Lee los informes, no sea que tengas los datos equivocados.

Luis Trombetta

lunes, 24 de marzo de 2014

Fuera Milani

Hace 38 años, una mañana me despertó la voz de un compañero de militancia: levantate, hay golpe de estado.
El golpe de estado estaba en marcha desde la madrugada.
No fue inesperado, pero no por eso dejó de ser impactante.
Nací después de la "Libertadora", crecí con el golpe de Onganía, di los primeros pasos en la vida gremial con Lanusse - en el 3º año de la secundaria- y marche en las calles contra el golpe en Chile, por los fusilamientos de Trelew. Pero ese 24 de marzo fue distinto: militaba, estudiaba, trabajaba en lo que podía.
Mi vida cambió.
No sólo por el terror militar que invadía la ciudad, el país.
Cambiaron las relaciones sociales de aquella época.
Aparecieron los fascistas victoriosos de sangre y secuestros, fusilamientos clandestino y otros no tanto, centros de detenidos y persecuciones implacables, que vitoreaban a las tropas del ser nacional, que liquidaba a la sinarquía internacional.

El peronismo había inaugurado la liquidación de la dirigencia surgida de las bases, y prometía el aniquilamiento de los enemigos de la patria.
No era solo el discurso oficial, ni la militarización en las calles, fábricas, colegios, universidades, barrios...

La dictadura penetró en las familias, en los almuerzos y cenas, en las reuniones privadas.
La persecución a los "zurdos" llegó al núcleo más pequeño, al reducto familiar.
También allí hubo persecución, amenazas de denuncias, súplicas de quienes veían sus vidas amenazadas, forzosos exilios interiores, obligación de callar por el miedo a la denuncia, al secuestro, al terror.
Una época atroz.
Un tiempo que se congelaba eternamente.
La barbarie.
El miedo gobernó aquellos días y dejó una marca en mi vida, que 38 años después, a veces me visita en los sueños.
2014.
A los 57 años no puedo resistir el impulso de escribir estas líneas.
Cristina Fernández amenazó con la represión en las calles.
Obreros de Las Heras -un paraje desconocido del sur patagónico- son los Sacco y Vanzetti del proyecto nacional y popular.
Milani - agente de inteligencia, denunciado, protegido por el Kirchnerismo, ascendido por los mismos que dicen haber pertenecido a la juventud maravillosa de los 70, intenta la resurrección del cadáver maloliente del partido militar, ahora al servicio del proyecto.
Milani.
Del cadáver emanan olores nauseabundo.

... el hijo del fallecido General de División Antonio Bussi, comandante del Operativo Independencia, Ricardo Bussi, señaló que «Respecto a Milani sólo puedo decir que para mi padre era uno de sus subordinados más comprometido. Lamento entonces que un soldado que supo defender al país con honor, ahora se vea envuelto en escándalos por enriquecimiento ilícito y a la vez pretenda conducir a las FFAA. (o lo que queda de ellas) en el marco de la "chavización" de las mismas.» Días después, respecto a los dichos de Ricardo Bussi, el General de División Milani dijo «el hijo de Bussi dice que su padre me valoraba. No lo vi jamás a Bussi en Tucumán, lo vi dos veces en una formación, de lejos en Córdoba. Maltrataba a los coroneles, así que fíjese si le iba a dar bolilla a un subteniente de 21 años».
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Milani  

Asesinos formados en el ser nacional, se reprueban entre sí.
Se ocultan detrás de las faldas presidenciales.
Milani.
Sos el símbolo que resume la descomposición del proyecto.

Luis Trombetta
24/03/2014

lunes, 17 de marzo de 2014

Organicemos el reclamo salarial de los profesionales de salud de la CABA

Organicemos el reclamo salarial de los profesionales de salud de la CABA

Compañeros:

Recientemente la asamblea de la filial Sardá de la AMM junto con la Asociación de Profesionales del hospital, tomaron una importante iniciativa. Votaron un plan de acción sentando las bases del reclamo de todos los profesionales de la salud de la CABA.

La cuestión salarial se debate en todos los lugares de trabajo. Los gremios docentes llevan adelante un plan de lucha que, surgido de las bases, rechaza el ajuste que pretendió imponer el gobierno nacional en la paritaria. El reclamo de las bases y la huelga docente recorren el país, superando la parálisis de la CTERA.

Hasta el SUTECBA ha planteado un 35% de aumento, rechazando la oferta del 30% que propuso el gobierno porteño. La burocracia sindical no ofrece ninguna garantía y menos aún cuando no propuso ninguna medida concreta en reclamo del aumento salarial.

La asociación de Médicos Municipales y la Federación de Profesionales, hacen mutis por el foro. Mientras la inflación y la devaluación devoran el salario, el impuesto a las ganancias recorta el sueldo de los trabajadores (que el gobierno nacional equipara a las ganancias de los empresarios).

Apoyemos la resolución de la Maternidad Sardá

Organicemos la firma de un petitorio masivo, de todos los profesionales de la salud de la CABA:

Por un aumento salarial del 50 % para cada una de las categorías de la carrera profesional y un salario inicial de bolsillo (MS25 y R1) de $12000.   Este porcentaje de incremento salarial se plantea como compensación necesaria frente a la reducción que implica la aplicación del impuesto al salario.

Ningún impuesto al salario y hasta tanto esto se efectivice, que el Gobierno de la Ciudad se haga cargo del mismo.

Establecer el incremento salarial en una sola cuota, remunerativo y retroactivo al mes de enero.

Incorporación al básico de todas las sumas e ítems no remunerativos.

Ningún despido: anulación de la Resolución 1657

82 % móvil para las jubilaciones.

Firmemos el petitorio.
Defendamos nuestros salarios.

Tribuna de Salud

17/03/14

domingo, 16 de marzo de 2014

Tiempos de mudanza

Ayer los diarios anticipaban la noticia del domingo.
MI se mudaba por temor a la inseguridad.

Jéssica, atormentada en el norte porteño, huía de los intentos de asalto a su edificio.

No era el ataque de los vándalos sino la inconfortable lejanía que los separaba.
El, debe viajar al sur bonaerense, para visitar a sus familiares más cercanos.

Allá en el sur, del que Manal hiciera su mejor poesía, entre “un trozo de este siglo”, los barrios industriales no le fueron afectos.

Perdió en su propia guarida. El norteño tigrense, le robó la sonrisa ganadora y hasta se fotografiaron con sus esposas, cual turistas embelezados por la Ciudad de la calle que no descansa.

Tenían problemas y los solucionaron.
La vivienda fue el problema de esta pareja desacostumbrada al rigor porteño.
Viajar, sudar, sufrir.
No. Definitivamente no es para ellos.

Decidieron mudarse.

¿Acaso eligieron el módico Almagro, de costumbres cambiantes, cosmopolita en sus restaurantes y de acentos latinoamericanos de lejanas tierras?

¿Eligieron el costumbrista Monserrat, de viejos candombes y estaños gastados por parroquianos acodados y embriagados del alcohol?

¿Optaron por el oeste porteño, que en Flores cobija vendedores como en la vieja Recoba, aquella de las jornadas de Mayo?

No.
Ni pienses en Constitución, dijo la blonda todo terreno.

Es que la inseguridad nos acorrala…y solo estaremos seguros ¿adivinen dónde?

Sí.
En Puerto Kirchner. Perdón, Puerto Madero.
¡Es que en esta época, todo es K!

Los muchachos festejan la llegada de la nueva pareja. Cristóbal los felicita por la elección.
Lázaro esta requete contento.
Ahora estamos casi todos, dicen que dijo Cristina, que también tiene su monoambiente en la costa sur de la Ciudad.

Cuando éramos chicos, mi papá nos llevaba a visitar la Ciudad Deportiva, promesa de Alberto J. Armando, que trastocó en Reserva Ecológica y mutó a paraíso financiero, donde hace mucho, el pobrerío disfrutaba de los balnearios populares.
Era de Boca. Le creyó a Alberto J.

Pensándolo bien, creo que tendrían que llamar al Gordo Bolú y hacer las reservas para una estancia más confortable.
La quinta se les va a llenar de amigos.
Oyarbide juega a la ruleta rusa, con dos balas: una es para él. La otra tiene varios candidatos.
Bien lo sabe el riojano: si les decía lo que iba a hacer, no me votaban.


Luis Trombetta