lunes, 31 de diciembre de 2012

14841


Ese es el número de visitas que tiene el blog a esta hora, en este día, el último del año.
Desde que inesperadamente se suspendió el contador, los visitantes no quedan registrados a la vista.
Decidí no incluir un nuevo contador, entre otras cosas por mi impericia para manejar programas gratuitos por Internet!

El blog tiene un registro record de visitas y en 2012 se publicaron el mayor número de notas, fotografías y documentos, desde su inicio en 2008.
El 2012 fue un año intenso, y "desesperadamente" fue testigo de ello.
La denuncia de la situación de abandono del Hospital Muñiz y la feroz embestida de la burocracia sindical, que ocultó lo que todos veíamos: el deterioro edilicio, el cierre de dos salas de pediatría, el cierre de la sala 20 y el traslado a la 20 de una de las salas de pediatría, los efectos de las tormentas, la falta de una red de agua contra incendios y por supuesto, las demandas judiciales que obraban al respecto.
Sobre el final del año el macrismo instaló el tomógrafo, demorado durante años, y fue presentado como un éxito de la actual administración.
La sala 29 fue rehabilitada y después de 11 meses, se reabrió la sala 20.
La sala 32 sigue cerrada, la 16 sigue desactivada.

Fue un año muy duro en el que tuvimos que enfrentar a la burocracia de SUTECBA que impulsó una carta agraviante en la que se nos insultó a mansalva. La burocracia de la Asociación de Médicos Municipales nos dio la espalda.
Recibimos el apoyo de muchos compañeros, de todos los sectores del hospital y fuera de este.

A todos ellos, gracias.
El año también estuvo marcado por la marcha del juicio a Pedraza. 
La lucha por justicia por Mariano Ferreyra y cárcel a todos los responsables, transitó las notas del blog.
La situación económica estuvo reflejada en comentarios acerca de los informes brindados por el Banco Ciudad de Buenos Aires, en los que se señalaron el atraso salarial de los trabajadores de la Ciudad y la evolución de la inflación.
También se publicaron diversos comentarios, que consideré que merecían su difusión.
El 2013 esta cerca.
Será un año de lucha gremial, de elecciones en la Asociación de Médicos Municipales.
En el verano (y esperamos que no se demore) tendremos los alegatos en el juicio por Mariano y espero con ansiedad que le dictaminen la perpetua a Pedraza y a sus cómplices.
Seguramente habrá tiempo y oportunidades para comentarios de libros y películas.
Seguiremos el desarrollo de las elecciones legislativas.
Y seguiremos trabajando todos los días, como desde que ingresé, en el Hospital Muñiz.
Feliz año nuevo.

Luis Trombetta

Perpetua a Pedraza


lunes, 24 de diciembre de 2012

Infancia clandestina


Después de la charla con un amigo, decidí ver la película.
Tras su estreno, por distintas fuentes supe que era una película conmovedora.
Después de verla, lo confirmé.
Desde el principio y durante casi toda la película estuve muy intranquilo.
Aunque no sabía el argumento, presentía que la historia no podía terminar más que con la muerte de sus protagonistas
Al menos, esa era la verdad histórica de los militantes de la contraofensiva montonera.
Cinematográficamente me pareció un poco lenta. 
Bien logrado el agregado de imágenes gráficas que reemplazan las escenas de muerte. Aminoran el dolor.
En mi opinión, la vida de los montoneros que regresaron en la contraofensiva fue una vida irreal. Volvieron para emprender el camino de la muerte. Tenían la derrota asegurada. Se los dice en la película el personaje de la abuela (Cristina Vanegas), que comprende la realidad que ninguno de los tres protagonistas pueden ver.
En la película están en peligro desde el comienzo, desde que ingresan al país.
Pero en realidad ya estaban derrotados desde hacía tiempo.
Militarmente estaban acabados y políticamente habían fracasado.
Las reuniones con los militantes, el militarismo, las consignas gritadas en una habitación, la exhibición de armas, caracterizan el fracaso político.
La película lo muestra crudamente aunque desconozco la intención del director.
En esta historia no hay heroísmo. Hay fracaso.
La inseguridad de los militantes también expresa la debilidad política: casas que se creen seguras y citas podridas.
¿No sospechaban que estaban infiltrados? 
La “contraofensiva” fue una masacre.
El pibe es un extraño que se debe insertar con una historia difícil de sostener.
Tiene acento cubano, no sabe historia argentina. Repite frases que le dictan.
El chico lleva la vida en dos planos. Con su padre aparece la disciplina política, militante.
Con el tío se encuentra con su edad, su tiempo real, y en el encuentro con su compañera de colegio todo se derrumba.
Se desordena el plan. La clandestinidad que se le exige a un chico, es insostenible.
Ese también es parte del error político de sus padres militantes, que pretenden que el pibe asuma una realidad que es imposible que haga propia.
En la argentina de la dictadura videlista, con el terror de las desapariciones y los campos de concentración, no hubo contraofensiva montonera.
El foquismo peronista estaba acabado.
No hubo una guerra, hubo una cacería.
La película me incomoda.
Me recuerda la época y la vida de aquellos días.
Ambos padres y el tío confirman mi mal presagio inicial.
El personaje de Natalia Oreiro me parece desaprovechado.
Ella se pone muy dura con su madre, es afectuosa con sus hijos. Tiene un guión acotado.
Por último combate y se enfrenta a su destino: la derrota.
No hay referencia política. No hay discusión ideológica. Sólo hechos consumados.
El contenido político es el militarismo y un sacrificio humano tan innecesario como ideológicamente equivocado.
La película narra una época dolorosa.
Los recuerdos regresan y perturban el presente.
No puedo dejar de pensar en los miles de jóvenes que siguieron la ruta del nacionalismo burgués encarnado en el peronismo de los setenta, en las ilusiones en el socialismo nacional, en el hospital de niños en el Sheraton Hotel…y en el fracaso rotundo de los montoneros en dirigir a la juventud de aquellos días hacia la victoria política.
El peronismo con Perón y tras su muerte, pretendieron formar una barrera de contención para las masas que desde el Cordobazo, vivaban un gobierno obrero y popular.
La juventud quedó atrapada en un callejón sin salida.
Delimitarse y romper con el peronismo era su única salida.
La Tendencia Revolucionaria del peronismo (JP y Montoneros) siguió atada a Perón.
El final, todos lo sabemos.

Luis Trombetta

¿Te acordás de diciembre del 2012?


En junio de este año el PRO estaba en plena pelea con el kirchnerismo para conservar el flujo de los fondos judiciales en el Banco Ciudad.
Rodríguez Larreta afirmaba que estaban en riesgo miles de créditos del Banco Ciudad por la iniciativa impulsada en el Congreso por el kirchnerismo para retirar fondos judiciales del BCBA aunque el vicepresidente Juan Curutchet se mostraba optimista.

Página 12 publicaba: Basteiro, de Buenos Aires para Todos, indicó que “tiene que haber una preferencia para que la banca pública se fortalezca. El Banco Ciudad necesita ser sostenido y alentado para esto”. En tanto, la comunera del PSA Julieta Costa Díaz advirtió que “el Banco Ciudad es el ente financiero oficial de la Ciudad tal como lo establece la Constitución porteña. No estaría mal que de vez en cuando el jefe de Gobierno la leyera”. También planteó que la defensa del banco que hace Macri es “para la tribuna”.

En Agosto/12 el banquero K Carlos Heller señaló en Tiempo argentino que el Banco Ciudad incumple con las prioridades de su Carta Orgánica, que otorga preferencia a la asistencia financiera destinada a las micro, pequeñas y medianas empresas radicadas en el área metropolitana Buenos Aires, así como a los vecinos afincados en ella denunciando su ineficacia, en perjuicio del crecimiento del área metropolitana

En declaraciones a Ambito Financiero (07/08/12) el presidente del BCBA Federico Sturzenegger expresó que la iniciativa para depositar los fondos judiciales en Banco Nación "responde a la lógica del kirchnerismo", de búsqueda de "recursos" para financiar el gasto público y "destruye" a la entidad porteña.

Heller y Sturzenegger polemizan y se enfrentan en las páginas de los diarios, con argumentos que pretenden ser presentados como enfrentados: los privatizadores neoliberales versus los nacionales y populares que desde el estado apoyan a las PYMES y la inversión productiva.
Puro macaneo..

Este fin de año es testigo de los acuerdos firmados en la legislatura porteña entre los kirchneristas y el PRO, para enajenar los terrenos públicos a favor de emprendimientos inmobiliarios que beneficiarán a las constructoras privadas promoviendo la especulación con el valor de las tierras de la Ciudad.
Entre los proyectos que nacionales y macristas firmaron, está la construcción del Centro Cívico (proyectado en los terrenos del hospital Borda).
Pero lo que más vamos a recordar es el tarifazo que aplicaron Macri en la Ciudad (ABL, impuesto inmobilirario) y Cristina en los transportes públicos de colectivos.
Eso, sin hacer referencia a lo saqueos de supermercados!
El informe del Banco Ciudad nos anuncia que el 2012 será recordado.
No tengo ninguna duda.
Luis Trombetta

El resumen y los contenidos se presentan a continuación:

LA SEMANA EN POCAS PALABRAS

El año 2012 será recordado como un punto de inflexión para la economía argentina, que tras años de acumular distorsiones y desequilibrios, comenzó a sufrir las consecuencias. Asimismo, tras el triunfo en las elecciones de 2011, el gobierno comenzó a impulsar una serie de iniciativas destinadas a cambiar sustancialmente las reglas de juego de la economía, siendo éste –quizás– el punto más destacable del año que termina.
En el frente económico, la prohibición de acumular divisas y de girar utilidades y dividendos, el cierre progresivo de la economía mediante trabas a las importaciones, la estatización de YPF, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (que permitió direccionar el crédito, pero también otorgó un amplio margen de financiamiento monetario al Tesoro), y las nuevas regulaciones al mercado de capitales, fueron todas medidas orientadas a imponer un modelo económico de economía cerrada y altamente centralizada y regulada, que ya fracasó en el pasado. Este proceso de contra-reformas es, probablemente, tan preocupante como la persistente erosión de los fundamentos macroeconómicos y ayuda a comprender el pesimismo que pesa sobre el empresariado local.
Las consecuencias de esta mezcla de políticas exacerbaron los efectos contractivos de la menor cosecha y la desaceleración en Brasil, dando lugar a una economía en recesión, con inflación en ascenso. La brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo trepó al 40%, la inversión llegó a caer un 18% anual y las compras de equipo durable importado un 47%. La construcción llegó a contraerse un 8% anual, las escrituraciones un 25% y los depósitos en dólares disminuyeron más de USD 4.000 millones. En este marco, el PIB se contrajo casi 4% entre fines de 2011 y mediados de 2012, a la vez que la inflación se acercó al 25%.
Este escenario encontró al gobierno con pocas herramientas contra-cíclicas por aplicar. El gasto público (28% a/a) y la base monetaria (40% a/a) ya venían creciendo a un ritmo vertiginoso y los crecientes recursos destinados a los subsidios obligaron a recortar otras partidas del gasto. Asimismo, el cierre del comercio exterior no logró los efectos expansivos esperados y terminó por complicar el funcionamiento de toda la industria. Sin acceso al financiamiento, las provincias afrontaron un ajuste fiscal mediante aumentos de impuestos y recortes en las obras públicas. La inversión privada y la construcción, anteriores motores del empleo, comenzaron a exhibir números rojos.
A pocos días de finalizar el año, los datos marcan un rebote del nivel de actividad en la segunda mitad de 2012 (tras un primer semestre negro), aunque sin retornar al pico previo. El IGA-OJF se redujo 0,1% interanual en noviembre, acumulando una caída de 0,3% en lo que va de 2012, pese a ir recortando las pérdidas en los últimos meses. El indicador verificó un alza del 0,3% mensual, acumulando en el cuarto trimestre un incremento cercano al 1% respecto al tercero (sin estacionalidad), que dejaría un arrastre estadístico para el 2013 del 0,8% (es decir, el próximo año comenzaría con un nivel de actividad casi 1% superior al promedio de 2012).
A nivel sectorial, la contracción del nivel de actividad fue liderada en 2012 por el agro, la construcción y la industria, experimentando esta última una caída de 0,5% interanual en noviembre según la medición de Ferreres y una baja de 1,4% de acuerdo al EMI-INDEC.
En materia de perspectivas, aunque la mayor cosecha esperada y cierta recuperación en Brasil podrían impulsar un rebote en 2013, un crecimiento liderado sólo por exportaciones (asociadas a factores exógenos) podría resultar efímero. Aunque se prevén datos positivos para el año próximo, fundamentalmente en el segundo trimestre, cuando se sienta el pleno impacto de la cosecha en el nivel de actividad, la persistente erosión de los fundamentos macroeconómicos podría dar lugar, posteriormente, a un nuevo estancamiento. Más aún, el esperable impulso fiscal y monetario pre-electoral tendrá poco impacto sobre el nivel de actividad, pero significativo en precios (inflación), profundizando la apreciación cambiaria. Todo ello, sin contar posibles intervenciones gubernamentales disruptivas para la economía.
En síntesis, de no mediar una paulatina corrección de las distorsiones y desequilibrios que viene acumulando la economía, el año 2012 será recordado como el final de un largo ciclo de crecimiento para Argentina.

CONTENIDOS

  • 2012: un punto de inflexión (pág.2)
  • La Marcha de los Mercados (pág.5)
  • Estadístico (pág.7)

martes, 18 de diciembre de 2012

Reabrir la paritaria: una necesidad impostergable


La inflación sigue liquidando el poder adquisitivo del salario.
El informe del Banco Ciudad confirma lo que venimos reclamando todo el año: que se reabra la discusión paritaria.
La suba de los precios al consumidor y el impuesto a la 4ª categoría siguen achicando el salario.
La burocracia sindical ha pactado las subas de los salarios en el marco de la regimentación impuesta por el gobierno nacional. Los topes que acordaron la burocracia de las cinco centrales sindicales (las dos CTA y las tres CGT) sometieron los salarios al arbitrio de la imposición del gobierno nacional.
La disciplina fue impuesta por los burócratas que ahora sienten el aliento en las nucas.
Entre los profesionales de salud del gobierno de la Ciudad, las paritarias clandestinas (a espaldas de cualquier discusión u opinión que surgiera de las bases) se sujetaron a los mismos límites que impulsaron el gobierno nacional y aplicaron las direcciones sindicales.
A pesar de la realidad que señala el propio Banco Ciudad, la AMM hace mutis por el foro y deja correr el desgaste salarial sin chistar.
Inútiles son los “mensajes” reclamando por el impuesto a las ganancias, si no se sustenta en una decisiva movilización del gremio médico.
Sin luchar por los justos reclamos salariales, el reclamo es apenas pirotecnia mojada.
Sin una movilización que crezca desde las asambleas hospitalarias hasta ganar las calles de la Ciudad, el anuncio de la AMM (por el impuesto a la 4ª categoría) enviado por correo electrónico tiene menos efecto que un spam.
Las paritarias deben ser discutidas en las asambleas hospitalarias y se deben aprobar los mandatos, elegir a los delegados paritarios (todos revocables) y convocar una asamblea general para votar las resoluciones del pliego paritario. Por supuesto, se debe garantizar la concurrencia masiva de todos los médicos.
Hay que terminar con los acuerdos truchos y dar paso a una verdadera democracia sindical.
Luis Trombetta


El resumen y los contenidos se presentan a continuación:

LA SEMANA EN POCAS PALABRAS

La inflación volvió a acelerarse en noviembre. Según las estimaciones privadas compiladas por el IPC-Congreso, la suba de los precios al consumidor promedió un 1,8% mensual, superando la del mismo mes de 2011 (1,4%). En términos anuales, el incremento trepó al 25%, en lo que fue el máximo registro en más de dos años.
Los precios de los alimentos continuaron teniendo un importante aporte a la inflación del mes, a partir de incrementos en verduras y otros productos básicos, como lácteos y panificados. También se destacaron las subas en los precios de indumentaria, servicios básicos y turismo, un rubro que, con fines de semana largos en prácticamente todos los meses del año, ha ido perdiendo estacionalidad y viene anticipando un “verano caliente” en materia de precios en los principales centros turísticos del país, fruto de las restricciones cambiarias que desalientan el turismo en el exterior.
Ahora bien, dejando de lado los detalles micro del mes, el dato más impactante es que el año 2012 finaliza con una clara aceleración inflacionaria, pese al estancamiento económico. De acuerdo a las mediciones privadas, la suba de los precios al consumidor quebró la barrera del 25%, superando en más de 2 puntos su marca del año pasado (22,8%). En contraposición, el nivel de actividad acumula una contracción de 0,3% entre enero y octubre de acuerdo al IGA-OJF, tras expandirse a una tasa del 5,8% en 2011. Así, el 2012 finaliza con la segunda mayor inflación de los últimos 6 años, acumulando un incremento de 235% desde fines de 2006, cuando profundiza su tendencia ascendente.
Nuestro país mostró en 2012 una dinámica muy distinta a la del resto de las economías de la región. El crecimiento en los países de América Latina si bien se moderó, se mantuvo en terreno positivo, en conjunción con tasas de inflación de un dígito. Excluyendo a Venezuela y Argentina, las principales economías latinoamericanas mostraron –en promedio- tasas de inflación de 5%, junto con una expansión del 4%. Países como Perú, Chile, Colombia y México, exhiben tasas de crecimiento de entre 6% y 4% anual, con inflaciones inferiores al 5%. Sólo mostraron un peor desempeño relativo Brasil y Uruguay, destacándose en el primer caso un frágil crecimiento (de 0,7% en lo que va de 2012, junto con una inflación del 5,5%), mientras que en el caso uruguayo sobresalió cierta aceleración inflacionaria (9%). Mención aparte merece Venezuela, país que venía presentando un comportamiento similar al de Argentina, pero que finaliza el 2012 con un crecimiento significativo (5,6% en el primer semestre) y una inflación en descenso (pasó del 29% en 2011 al 18,5% en el corriente año).
Aunque hay causas concurrentes, detrás del escenario “estanflacionario” local (con aceleración de la inflación y estancamiento del nivel de actividad) se ubica la fortísima expansión monetaria (a un ritmo cercano al 40% anual), que alimenta la suba de precios y sostiene las expectativas inflacionarias, impulsada por las necesidades de financiamiento del Tesoro Nacional. A lo anterior, se suman la brecha abierta entre el dólar oficial y paralelo (con un salto del dólar “blue” del 25% anual, que impacta en la fijación de precios de distintos productos transables, pese al suave deslizamiento del tipo de cambio oficial), además de las trabas al ingreso de productos importados, que permitieron a los productores nacionales trasladar las subas de costos internos a precios, sin poner en peligro su cuota del mercado local.
En este sentido, y a contramano del discurso oficial, no hay ninguna evidencia que indique que hay más concentración económica en nuestro país que en el resto de la región, pesando mayormente los efectos de la protección comercial sobre la política de fijación de precios. Asimismo, en un contexto de alta inflación, los consumidores dejan de contar con precios de referencia, lo que permite que hasta el pequeño comerciante pueda comportarse como un “monopolista”, fijando márgenes por encima de los normales en un escenario de estabilidad, exacerbando el proceso de remarcación de precios. Por último, y también contradiciendo la tesis oficial, la inflación de alimentos está lejos de ser un fenómeno global en 2012, sino uno de índole mayormente local (según estimaciones del FMI, los precios internacionales de los alimentos disminuyeron un 2,8% interanual en promedio entre enero-noviembre de 2012).
Con todo, en la medida que no tienda a recuperarse la consistencia de la política fiscal y no cambie la dinámica monetaria (algo difícil de prever en un año electoral), la inflación seguiría en ascenso en 2013. 

CONTENIDOS

  • Inflación: Acelerando, pese al estancamiento (pág.2)
  • La Marcha de los Mercados (pág.5)
  • Estadístico (pág.7) 

domingo, 16 de diciembre de 2012

Déficit fiscal, inflación, salarios y el impuesto al trabajo (ganancias 4ª categoría)


El informe del Banco Ciudad es contundente.

El décifit fiscal se acerca a las cifras del menemismo, con la característica que en la actualidad el rojo proviene de los subsidios para la energía y transporte para las empresas privatizadas que han operado el vaciamiento y siguen obteniendo jugosos dividendos a expensas de los usuarios.
El vaciamiento energético esta a la vista: cortes de luz a mansalva, escasez de exploración de yacimientos de gas y petróleo, aumento del precio de los combustibles derivados del petróleo, tarifazos a los consumidores, quiebra absoluta de la red ferroviaria y sus consecuencias más tremendas como la tragedia de la estación Once.
¿Cómo se cubre el rojo fiscal?
Metiéndole la mano en la ANSES, transfiriendo la deuda externa al Banco Central y también a la ANSES con la emisión de bonos que respaldan los compromisos con los usureros internacionales, mientras las jubilaciones no llegan a dos mil pesos y se acumulan los juicios por el reclamo de haberes jubilatorios, que el gobierno nacional y popular demora y congela con recursos judiciales, especulando con la vida de los jubilados.
La recaudación tributaria aumenta al ritmo del congelamiento del mínimo no imponible para la 4ª categoría. Los aumentos salariales se desvanecen con el impuesto al trabajo. El gobierno controla a la vez los ajustes y acuerdos paritarios con las burocracias sindicales que ponen topes a los acuerdos, que se pagan en cuotas y tardíamente.
La inflación emparda los aumentos salariales.
Luis Trombetta

El resumen y los contenidos se presentan a continuación:

LA SEMANA EN POCAS PALABRAS

En la última semana se conocieron una serie de datos que continúan señalando un deterioro de la situación fiscal, pese a cierto repunte en la recaudación impositiva, sostenido por la falta de actualización del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. Asimismo, se conocieron nuevos datos del mercado inmobiliario y la construcción, dos actividades que parecen no encontrar un piso.
Con un nuevo rezago respecto de su histórico calendario de difusión, el Ministerio de Economía informó esta semana que el resultado fiscal de octubre fue deficitario en $4.051 millones, alcanzando el mayor rojo en lo que va de 2012. Como ya es práctica habitual, los recursos extraordinarios provenientes de ANSES (que en el mes sumaron $3.260 millones) resultaron determinantes para evitar un mayor déficit financiero.
Pese a que ingresos y gastos crecieron a un ritmo similar (25%), su alineación no respondió a una moderación de las erogaciones, sino a un efecto base de comparación, ya que en octubre se contabilizó el crecimiento respecto del pico de gasto de las elecciones presidenciales del año pasado. Con todo, en los primeros diez meses de 2012 el déficit financiero trepó a $20.100 millones, cifra que más que duplica el rojo acumulado en igual período de 2011 y que, sin los recursos extraordinarios del BCRA y la ANSES, habría ascendido a $40.700 millones.
Puesto en perspectiva, el déficit fiscal retornó al nivel que presentaba a fines de los años ´90. Aún incluyendo la asistencia del BCRA y ANSES, para el corriente año estimamos un déficit fiscal equivalente a 1,9% de PBI, similar al promedio de la segunda mitad de la década pasada (2% del PBI), con la diferencia de que en aquel momento resultaba preponderante el peso de los intereses de la deuda, mientras que en la actualidad es el gasto en subsidios el que impulsa el rojo de las cuentas públicas. El pago de intereses representaba cerca de 2,7% del PIB hace una década y 1,9% en la actualidad, diferencia que es más que compensada por el gasto en subsidios económicos (3% del Producto), orientados a sostener un deficiente sistema de energía y transporte.
Por otro lado, en noviembre volvió a acelerarse el crecimiento de la recaudación tributaria, con un alza del 28,3%. Paradójicamente, este dato, en principio favorable, no parece atestiguar una evolución positiva en el costado real de la economía, si no, fundamentalmente, el efecto de la falta de actualización del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, el cual se modificó por última vez a inicios de 2011, y que va teniendo un efecto cada vez más importante a medida que se efectivizan los aumentos salariales pactados en las últimas paritarias (en noviembre este impuesto explicó, por si solo, una tercera parte del incremento de la recaudación tributaria).
Por último, la construcción cayó un 0,9% interanual en octubre, a la vez que volvió a contraerse en la comparación mensual, acumulando una baja de 2,5% en lo que va del 2012. La tendencia declinante de la construcción ya ha generado la destrucción de 25.000 puestos de trabajo en el sector y responde al virtual “parate” del mercado inmobiliario, que -según datos del Colegio de Escribanos- presentó en octubre un derrumbe de 36% en la cantidad de escrituraciones en la Ciudad de Buenos Aires (-25% en los primeros 10 meses de 2012), ante las trabas para operar en dólares y la resistencia natural a pactar operaciones en pesos.

CONTENIDOS

  • Déficit Fiscal record (pág.2)
  • Recaudación Tributaria: efecto ganancias (pág.4)
  • Construcción y Mercado Inmobiliario: sin un piso (pág.6)
  • Salarios: empardando la inflación (pág.8)
  • La Marcha de los Mercados (pág.9)
  • Estadístico (pág.11)