lunes, 7 de abril de 2014

En el Moyano se destapó la olla

http://www.tribunadesalud.com.ar/node/648
En el Moyano se destapó la olla.

Con la Resolución 1657/13 el gobierno porteño puso en marcha un plan de reducción de suplencias de guardia, modalidad de empleo precario que reemplazó las designaciones por concurso o selección interna, para cubrir los puestos trabajo.
En diciembre pasado el anterior Director del Moyano, Dr. Monchablón renunció y fue reemplazado por la Dra. Derito como subdirectora (22/01/14) designada por el Ejecutivo de CABA.
Estallaba el conflicto por las suplencias de guardia.
Desoyendo el fallo de la Jueza López de Vergara que dispuso la inmediata suspensión de los efectos de la Res. 1657/MSGC/13, que ordena al gobierno porteño mantener o reponer el número de suplencias de guardia que disponían antes de la sanción de la resolución (27/12/13), el gobierno porteño siguió adelante con la reducción de puesto de trabajo.
En el Moyano, la ampliación del número de suplencias, necesarias para el funcionamiento de los servicios, transitó el camino de la discrecionalidad.
Desde enero comenzaron las auditorías del Ministerio de Modernización, con la clara intención de desarticular la protesta que generaban los despidos.
El bloqueo de los salarios de 69 profesionales contó con el aval de la Subdirección, que incumplió con la obligatoria notificación (acto administrativo) a los profesionales injustamente afectados.
Simultáneamente, los profesionales del Moyano advirtieron el incumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo.
Los profesionales con designación de 40 horas semanales no gozaban de las 6 horas de capacitación profesional. El CCT fue firmado en 2011!
Tampoco se respetaba la jornada de 6 horas por trabajo insalubre.
La AMM emitió un comunicado tardío que repudia el acoso laboral pero acusa a todos los gatopardistas y oportunistas que pretenden sacar rédito político y/o personal de esta situación, ocultando su complicidad por omisión.
Los profesionales del Moyano han rechazado las auditorías y los despidos encubiertos.
La Asamblea de Profesionales votó el 01/04/14 la realización de una radio abierta en el Playón del Hospital Moyano el martes 8 a las 11 h (Brandsen 2570), convocando a organizaciones sociales, trabajadores de la salud en lucha, medios de comunicación, personalidades y legisladores.

Denuncian:

Bloqueos de haberes por segundo mes consecutivo.
Persecución y Acoso laboral de los trabajadores.
Intento de reubicación de Profesionales en otras áreas de Salud.
Incumplimiento de la Carrera de Profesionales de Salud del GCBA (Ordenanza 41455).
Incumplimiento de las leyes 448 y 26657 de Salud Mental.
Incumplimiento de  medidas cautelares (Res. Nº 1657).
La precarización laboral de los profesionales bajo regímenes de suplencias de guardia y emergencia sanitaria.

Tribuna de Salud apoya la lucha de los profesionales del Moyano y hace suya la convocatoria.
Exigimos el fin de la intervención y que el hospital quede a cargo de un comité electo en asamblea, garantizando los puestos de trabajo y los llamados a concurso para cubrir los cargos necesarios para satisfacer la demanda asistencial.

Contras las arbitrariedades, despidos y acoso laboral, el 08/04 vamos al Moyano.

Tribuna de Salud
07/04/14

10 de abril: Vamos al Paro!


domingo, 6 de abril de 2014

Asamblea en el muñiz

Asamblea en el Muñiz

Con 42 médicos sesionó la asamblea de la filial Muñiz de la AMM.
Con una escueta invitación para el mismo día, el titular de la Lista Integración y la Comisión Directiva de la filial, convocaron la asamblea para tratar la PARITARIA.
En realidad la conducción no trajo ninguna propuesta.
Fue una asamblea sin propuestas oficiales, más para medir la temperatura que para discutir una oferta paritaria.
Sorprendió que compañeros que apoyan la conducción de Gilardi, y que nunca cuestionaron la línea que baja de Junín, ahora propusieran que la paritaria que negocie la AMM con el macrismo, se lleve a una nueva asamblea para su votación.
Sin duda, esta nueva e inesperada propuesta, contrasta con años de subordinación al Comité Ejecutivo de la AMM, y permite leer entre líneas, que el descontento salarial supera los compromisos con la burocracia oficial.
Sin embargo, la negativa a fijar una orientación concreta al reclamo salarial, demuestra los límites de las ponencias.
La indecisión sobre cuál deberá ser el porcentaje de aumento salarial, deja en suspenso una negociación que siempre ha sido a la baja.
La AMM ya olvidó el argumento del despliegue vertical y horizontal de la carrera.
Sucede que el último acuerdo con el gobierno liquidó la escala de antigüedad y acordaron un aumento con coeficientes arbitrarios, desconociendo las categorías de la Carrera.
Ahora la cuestión no es menor.
En la asamblea se señaló que un médico que ahora gana 8000 pesos con una designación de 30 horas en planta, no puede ganar menos de 12000 pesos. La propuesta fue aprobada por unanimidad.
No obstante, hay que señalar que esos 12000 deben ser efectivamente de bolsillo, porque de lo contrario, con los descuentos ordinarios, se reducirá a 10000 aproximadamente.
Ese incremento significa un 20% en el salario real, absolutamente insuficiente.
En cambio, con 12000 en mano, el aumento sería del 50% real!
La propuesta de un aumento del 50% solo fue aprobada por 14 compañeros; hubo 4 en contra y el resto se abstuvo.
Sobran los análisis de los bancos y analistas económicos acerca del proceso devaluatorio e inflacionario, combinado con recesión, que vivimos en el país.
El párrafo del informe del Banco Ciudad (Informe semanal N 279.pdf) me exime de mayores explicaciones:
El aumento en los salarios nominales de 2,1% mensual y 29,1% inter anual en febrero de este año anunciado por el INDEC esta semana, resultó así inferior a la suba de precios que continuó acelerándose durante dicho mes. En este contexto de alta inflación, los salarios reales sufrieron un retroceso de 2,1% con respecto al mes de enero, período en el que ya habían declinado un 2,4%. Así durante el primer bimestre del año los salarios reales acumularon el mayor declive para el primer bimestre del año (-4,5%) en 12 años.

Si el salario exhibe un retroceso que supera el declive de 12 años ¿cómo es posible que la dirigencia sindical no reclame su composición con cifras precisas?
¿Cómo es posible que los gremialistas se achiquen cuando tienen que defender el salario y digan que no pueden hacer nada ante la confiscación del impuesto a la 4ª categoría?
¿Cómo es posible que los dirigentes no defiendan “el despliegue de la carrera” si admiten que el salario inicial no puede ser inferior a 12000 pesos, para el cargo de planta con 30 horas?
¿O será como dijo un dirigente oficialista, a la salida de la asamblea: hay que achicar la pirámide?
¿Cómo defender el salario si los dirigentes claudican antes de presentar la propuesta oficial del sindicato?

A la dirigencia de la AMM se les achica el margen de maniobra.
Durante años han manejado las negociaciones en forma clandestina.
A oscuras.
Es la oportunidad que todos sepamos quiénes y qué negocian.
El aumento a cuenta de 1300 pesos reveló su verdadera cara: aumentó el descuento impositivo y jodió a todos.
¿Habrá que joderse otra vez?
En nosotros estará la respuesta.
Por un mínimo de 12000 pesos de bolsillo para el sueldo inicial.
30% de aumento de emergencia para todas las categorías, contra los 1300 fijos no acumulativos.
50% de aumento salarial para enfrentar la devaluación, la inflación, la quita arbitraria del 2013 y la confiscación salarial del impuesto a las ganancias

Luis Trombetta
Tribuna de Salud
07/04/14

El 10/04 paro activo




sábado, 5 de abril de 2014

Crisis en el Moyano - Diario Z

Moyano: quedan 24 psicólogos para 900 internas.

Los profesionales denuncian que ingresan abruptamente a los consultorios para controlar su tarea. 
Por Franco Spinetta.
Moyano
El conflicto salió a flote tras el recorte ordena­do por el Ministerio de Salud. Y si bien las di­ferencias entre directivos de los hospitales y las autoridades mi­nisteriales se resuelven, en ge­neral, puertas adentro, esta vez hubo una excepción que rom­pió la silenciosa regla: el Hospital Neuropsiquiátrico Braulio A. Mo­yano, cuyo director, Alberto Mon­chaboln Espinoza, renunció lue­go de negarse a aplicar el ajuste. Rara vez sucede. Los directores de los hospitales no suelen atentar contra la convivencia pacífica que reina gracias a un complejo en­tramado de intereses sindicales, empresariales y políticos.

El delicado equilibrio se vio afectado cuando la Defensoría Ge­neral remitió un pedido de infor­mes a 13 hospitales porteños. No acusaron recibo 12 de los interpe­lados. Pero el Consejo de Asesora­miento Técnico Administrativo del Hospital Moyano devolvió una res­puesta contundente. “La Resolu­ción 1657 es de imposible cumpli­miento, en virtud de que afectaría la atención de las más de nove­cientas pacientes internadas y del más de centenar de pacientes que se atienden en los consultorios ex­ternos.” ¿Alguna duda?
El Moyano es el único hospi­tal porteño que atiende a mujeres con patologías psiquiátricas. Ade­más de las internadas, se atienden unas 6 mil consultas mensuales en forma ambulatoria. Aunque la de­manda de atención crece sin pau­sa, desde 1992 que no se nom­bran psicólogos titulares, que son apenas 24. En el Moyano el re­corte implicaba reducir a la mitad las horas de suplencias de guar­dias (pasaban de 500 a 250 horas mensuales). En la práctica, cinco áreas del hospital quedaban fue­ra de servicio y otras siete se re­ducían drásticamente. Esto, según los directivos, ponía en riesgo el funcionamiento del hospital.
En otra nota, el director del Moyano, Monchaboln Espinoza, informó que todos los jefes de unidad de los servicios asistencia­les le solicitaron conservar las ho­ras de suplencias de guardia para poder “sostener los servicios en funcionamiento”.
Monchaboln Espinoza deci­dió no aplicar la resolución 1.657 porque la “estructura de recursos humanos es escasa, y de darse cumplimiento efectivo al núme­ro establecido por la resolución la mayoría de los servicios se queda­ría sin profesionales que asistieran a las pacientes (tanto internadas como de consulta externa)”. Lue­go, dio en la médula del proble­ma: los cargos son cubiertos con suplencias de guardias ya que “no fueron concursados porque care­cen de vacantes”.
La renuncia de Monchaboln Espinoza no bastó. En su lugar nombraron a una vicedirectora (es decir, el hospital está virtual­mente sin dirección), Norma Deri­to, quien anunció su intención de “ordenar” el Moyano. Derito des­plegó inmediatamente el manual de la persecución laboral. Primero, intentó poner en marcha el ajuste al que se había negado Moncha­boln Espinoza, aunque se encon­tró con la resistencia del Servicio Social y el área de Psicología. Lue­go, autorizó el desembarco del Ministerio de Modernización, que puso en marcha seis auditorías en forma simultánea.
La Asamblea de Profesionales del Hospital Moyano elevó un in­forme a la Defensoría del Pueblo exigiendo una intervención ante la delicada situación. Diario Z ac­cedió al texto enviado a las ofici­nas del defensor Alejandro Amor. Allí relatan, entre otras cuestio­nes, que los agentes del Ministe­rio de Modernización “controlan meticulosamente tanto los hora­rios de ingreso y de salida como los partes y comisiones”.
También se hicieron auditorías en el lugar de trabajo “ingresando en los servicios con personal de vigilancia donde se realiza la in­ternación de pacientes femeninas con padecimiento psíquico, mu­chas de las cuales se sintieron in­cómodas y se descompensaron”. Como resultado, a 69 profesiona­les se les “bloqueó” el sueldo. Y en una asamblea reciente, Derito aseguró, desafiante, que tiene en sus manos otra “lista de agentes en una situación similar”.

jueves, 3 de abril de 2014

Presentación de los proyectos del Frente de Izquierda y los trabajadores, el lunes 7 de abril a las 18 horas

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene el agrado de invitar a Ud. a la presentación de Proyectos del Frente de Izquierda

Salario Mínimo en la CABA y Prohibición de Despidos y Suspensiones, 

que se  llevará a cabo el lunes 7 de abril  a las 18.00 h en el Salón Presidente Perón del Palacio Legislativo.

El ingreso se realizará por Perú 160

Invita: 
Tribuna de Salud   
03/04/14

miércoles, 2 de abril de 2014

Malvinas: "Para luchar contra el imperialismo, ningún apoyo a la dictadura"

http://prensa.po.org.ar/blog/2012/03/29/la-posicion-de-politica-obrera-en-abril-de-1982/

“Para luchar contra el imperialismo, ningún apoyo a la dictadura”

La ocupación de las Malvinas por parte del gobierno militar, ha dado lugar a una crisis internacional en que están involucradas las principales potencias imperialistas y plantea para los trabajadores y sectores antiimperialistas argentinos un conjunto de problemas que, si no se resuelven acertadamente, pueden esterilizar la larga y dolorosa lucha de nuestro pueblo contra la dictadura militar entreguista y contra el imperialismo. También se plantean importantes problemas para los obreros, y en especial para los revolucionarios, de las naciones imperialistas que nos oprimen -los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia- de cuya correcta resolución depende que se desarrolle o no la causa del internacionalismo proletario.
La lucha a muerte por la independencia nacional (…)

Lo primero que debe quedar en claro es que no basta la recuperación de un territorio que nos pertenece histórica y geográficamente y que se encuentra en manos imperialistas, para estar en presencia de una acción real de independencia nacional. Es evidente que ello depende de los fines que presiden ese acto de recuperación, así como de la política de conjunto del gobierno que lo efectiviza. Si la recuperación de las Malvinas es para cambiar de amo en el Atlántico Sur, o para resolver un litigio que obstaculiza la entrega de las riquezas de la región al capital extranjero, está claro que la acción tiene una apariencia anti-imperialista, pero su proyección real es un mayor sometimiento al imperialismo. Una cosa así no debe sorprender en un continente en donde el nacionalismo burgués tiene un entrenamiento de larga data en la demagogia y en la táctica del engaño a las masas populares.
Un mes exacto antes de la ocupación de las Malvinas, el diario La Prensa (3/3/82) daba una extensa información sobre el carácter y los fines de esta operación.
“En los medios (argentinos) consultados -decía el diario- se nos sugiere que el gobierno norteamericano habría expresado su ‘comprensión’ en relación con la nueva postura de Buenos Aires, y también su convicción de que la recuperación de las Malvinas por la Argentina constituye, a esta altura, condición casi ‘sine que non’ para el establecimiento de una adecuada estructura defensiva occidental en el Atlántico Sur, de cara a la penetración soviética en la zona (…). En cuanto a Washington, todo el mundo coincide en una idea: la recuperación de las Malvinas por la Argentina abriría quizá las puertas a la creación de bases conjuntas en las islas -o al arrendamiento de bases a los Estados Unidos- con mucha más capacidad de control sobre toda el área que cualquier dispositivo defensivo en el Beagle, sea argentino, chileno o de otro país occidental (por lo demás no serían excluyentes entre sí).
“Por lo que conocemos, los planes argentinos contemplan igualmente eventuales intereses británicos que excedan los específicos de los malvinenses, vistos estos además con la mayor generosidad en materia de respeto a sus propiedades, status cultural y político, facilidades de todo orden en la Argentina, e incluso compensaciones económicas especiales. En ese sentido se nos señaló que Buenos Aires hasta estaría dispuesto a ofrecer a la British Petroleum y otras empresas británicas una participación en la explotación de hidrocarburos y otros recursos en extensiones importantes de la región, lo mismo que facilidades para su flota, todo ello de forma tal que la devolución de la soberanía no implicase mengua alguna -más bien lo contrario- de las perspectivas de Gran Bretaña en el Atlántico Sur. Indudablemente, este temperamento tiende no sólo a facilitar una solución pacífica sino también a consolidar el tácito aval de los Estados Unidos para el caso de que se haga necesario el procedimiento militar, por la vía de evitarle a Washington la mayor parte de roces con sus ‘primos’ y aliados de la Otan.”
La Nación del día siguiente (4/3/82) planteaba algo similar, bien que desde un ángulo diferente, pero esta vez con información recogida en Washington. “Los medios diplomáticos locales están tratando de determinar si el renovado esfuerzo de la Argentina para recuperar la posición de las islas Malvinas está relacionado con la creciente internacionalización de la situación continental americana.
“El rearme de Venezuela, el anuncio de la primera maniobra naval de la Otan en el golfo de México y la búsqueda de nuevas bases norteamericanas en la costa occidental del Caribe son expresión de la nueva dimensión que se atribuye a la defensa del continente.
“Ello ha coincidido con el inesperado y vigoroso esfuerzo de la Argentina para una pronta resolución en torno a la posesión del archipiélago que controla las rutas australes. Los ingleses han estado allí durante más de un siglo, pero su flota se ha ido contrayendo por los pesados problemas fiscales del reino (…).
“Los medios diplomáticos señalan que a esos elementos se agrega lo que ellos perciben como una floreciente relación militar argentino-norteamericana.
“Si bien se reconoce que Washington trató siempre de sustraerse a la cuestión de las Malvinas, las nuevas circunstancias pudieran llevarlo a una revisión de su posición, o al menos, podrían alentar a la Argentina a forzar el cambio (…).
La impresión de los medios diplomáticos es que si bien no hay elementos formales para establecer qué es lo que está pasando, algo puede estar pasando. Ni la Argentina ni los Estados Unidos están quietos, y más aún, se están moviendo en tándem.”
Todavía, el muy informado semanario Latin America Weekly Report con base en Londres, el 12/3 informaba: “La Argentina está considerando una amplia gama de opciones para una ‘acción unilateral’, según fuentes en Buenos Aires, si Gran Bretaña no está dispuesta a hacer concesiones. Esto incluye iniciativas en las Naciones Unidas, una ruptura en las relaciones diplomáticas y, en última instancia, una invasión de las islas (…).
“Los funcionarios del gobierno piensan que las repercusiones internacionales de una línea dura contra Gran Bretaña serían manejables. La política exterior argentina está firmemente inclinada hacia la administración Reagan, mientras la masa de sus exportaciones de granos es comprada por la Unión Soviética. Ninguna de ambas superpotencias, se argumenta, variaría su política actual para defender la posición británica.
“Hay una fuerte sugerencia, a la luz de las preocupaciones de Washington con la seguridad en el Atlántico Sur, que podría ser oportuna para zanjar la disputa. Esta podría abrir el camino a la instalación de bases militares norteamericanas, una posibilidad sobre la cual ha habido mucha especulación en Buenos Aires desde que Galtieri tomó el poder.”
Toda esta información debe ser conectada a un problema más general: la política exterior es la continuación de la política interior, y la política interior y exterior de Galtieri-Alemann es de sometimiento al imperialismo. Es por eso que, cualesquiera sean las derivaciones de la crisis internacional, como resultado de las contradicciones y alianzas entre yanquis e ingleses y entre la dictadura y ambas, la ocupación de las Malvinas no es parte de una política de liberación o independencia nacionales, sino un simulacro de soberanía nacional (…).
Tomar la recuperación de las Malvinas como un hecho aislado de soberanía y, peor, ocultando la activa negociación con el imperialismo por parte de la dictadura para integrar la ocupación en una estrategia proimperialista, es dejarse arrastrar, conciente o inconcientemente, por la demagogia burguesa.
Prioridad: lucha interna contra la opresión imperialista

Argentina es una nación oprimida por el imperialismo; la cuestión de las Malvinas es un aspecto de esa opresión. Ante esta situación de conjunto, ¿cuál es la prioridad en la lucha de liberación?
Hoy, el Estado argentino que emprende la recuperación de las Malvinas está en manos de los agentes directos e indirectos de las potencias que someten a nuestra nación. ¿Qué alcance puede tener un acto de soberanía cuando el país que lo emprende (cuando no el gobierno que lo ejecuta) está políticamente dominado por los agentes de la opresión nacional? Se desprende de aquí que la prioridad es otra: aplastar primero a la reacción interna, cortar los vínculos del sometimiento (económicos y diplomáticos) y construir un poderoso frente interno antiimperialista y revolucionario, basado en los trabajadores. La prioridad de una real lucha nacional es quebrar el frente interno de la reacción y poner en pie el frente revolucionario de las masas. Así ocurrió en todas las grandes gestas emancipadoras nacionales: las revoluciones francesa, rusa, china, cubana.
En relación a la prioridad fundamental de la lucha por la liberación nacional, la ocupación de las Malvinas es una acción distraccionista, de la que la dictadura pretende sacar réditos internos e internacionales para los explotadores argentinos y las burguesías imperialistas que los “protegen”. Este es el gobierno que, simultáneamente a la acción de las Malvinas, interviene militarmente en El Salvador, Nicaragua y Bolivia. Es seguro que Galtieri y el estado mayor han pensado que el imperialismo yanqui les retribuiría estos servicios, dejándolos ocupar las Malvinas. Cualquiera sea el curso de los acontecimientos, lo que está claro es que la ocupación de las Malvinas no es el eje de la liberación nacional, sino una maniobra de distracción. La dictadura ha apelado a ella para salir de su profunda crisis e impasse internas.
Si hay guerra, la nación debe tomar las armas y hacer la guerra a lo largo y ancho del país

Gran Bretaña, Francia y otras potencias coloniales venidas a menos están presionando al imperialismo yanqui para forzar, por cualquier medio, un retiro argentino, porque es un “mal ejemplo” para sus últimas posesiones coloniales. Los anglos están desesperados por la repercusión que una capitulación de “Su Majestad” pudiera tener sobre la gloriosa nación irlandesa.
El propio imperialismo yanqui se está tornando belicoso, porque, probablemente, no le gustó el método directo de la recuperación de las Malvinas y porque consideraría a la dictadura muy débil para ser capaz de comprometerse activamente en un pacto del Atlántico Sur. De aquí que se esté ejerciendo una intensa presión para que se retiren las tropas argentinas o de lo contrario sufrir una presión directa de la marina inglesa.
Si se da una guerra, no es por patrioterismo sino por auténtico antiimperialismo que planteamos: guerra a muerte, guerra revolucionaria al imperialismo. Esto es no sólo una guerra naval en el Sur, sino ataque a las propiedades imperialistas en todo el terreno nacional, confiscación del capital extranjero y, por sobre todo, armamento de los trabajadores.
Los partidos obreros y socialistas de Europa se han alineado, una vez más, con su burguesía imperialista. Creen que tildando a Galtieri de “pequeño dictador” se consagran como demócratas, cuando la opresión principal es la de los “demócratas” imperialistas, precisamente los que llevaron al gobierno al pequeño dictador. Llamamos a los auténticos revolucionarios europeos a repudiar a sus gobiernos, defender el derecho argentino a las Malvinas y hacer todos los esfuerzos por sabotear los ánimos de guerra de la “democrática” corona británica, histórica carcelera de pueblos.
La dictadura no quiere ninguna lucha contra el imperialismo
La política de la dictadura es: “respeto a la propiedad” de los opresores. Así es como Galtieri-Alemann han ido evitando hacer frente al sabotaje económico del imperialismo. El viernes 2, sólo del Banco de Londres fueron retirados depósitos por diez millones de dólares. Tuvo que intervenir la Thatcher los fondos argentinos en Londres, para que la dictadura se despabilara con un ridículo control de cambios, que no impide la fuga de capitales por el mercado negro, ni impide que el capital de otras naciones imperialistas acompañe el boicot económico.
La dictadura ya está capitulando.
También está la evidencia de que estaría por aceptar una “mediación” de Reagan, sobre la base del reconocimiento de palabra de la soberanía argentina, a cambio de la devolución gradual del archipiélago y con fuertes condicionamientos económicos, militares y de política interna. (Nicanor) Costa Méndez (era el canciller de la dictadura -N. de la R.) y Ross ya han dicho en la UN, que aceptan negociar sobre la base del reconocimiento formal de la soberanía.
Apoyar la reivindicación nacional no debe confundirse con el apoyo político a quien, como en este caso la dictadura, pretende conducir la lucha por esa reivindicación, porque ello significaría apoyar la conducción inconsecuente, traidora, e incluso antinacional, de la lucha por la reivindicación nacional.
Independencia obrera y antiimperialista frente a la dictadura
Se ha querido, y se quiere, arrastrar a los trabajadores argentinos detrás de la dictadura, aprovechando el asunto de las Malvinas, e incluso blanquearla por sus crímenes, hacer olvidar su entreguismo y su agresión a los trabajadores. Y esto, especialmente, después de la gran jornada del 30, que desbarató todos los esfuerzos de freno y parálisis de la Multipartidaria.
Se habla hasta de gobierno de “unidad nacional”.
En esta “empresa” se han alineado la Multí, Miguel, Triacca, Ubaldini y el PC. Sólo una minoría de dirigentes de la CGT resistió la parodia de hacer una manifestación de apoyo a la dictadura el 2 de abril. Esto los honra.
Pero justamente para tener toda la libertad para luchar contra el imperialismo y para impedir que se negocien las Malvinas a cambio de concesiones inadmisibles, es necesario, precisamente, no apoyar políticamente a la dictadura antinacional. En una guerra podremos golpear juntos al enemigo extranjero, pero nunca apoyaremos la política con que la dictadura pueda conducir esa guerra, lucharemos por convencer a los trabajadores de que es necesaria una conducción revolucionaria.
Ante el conjunto de la situación presente y ante los intentos de someter a los trabajadores al seguidismo y apoyo a la dictadura, declaramos que es necesario mantener la independencia obrera y antiimperialista, con un programa preciso:
  1. Denuncia del intento de capitular ante el imperialismo, sea mediante una negociación entreguista (económica o política exterior), o mediante un retiro de tropas a cambio de la devolución gradual y condicionada del archipiélago.
  2. Reivindicar la intervención de la propiedad de todo el capital extranjero que ya está saboteando o especulando contra la economía nacional.
  3. En caso de guerra, extenderla a todo el país, atacando y confiscando al gran capital imperialista y, por sobre todo, llamar a los trabajadores a armarse.
  4. Satisfacción inmediata de las reivindicaciones planteadas por los sindicatos y otras organizaciones de trabajadores, y satisfacción de los reclamos del movimiento de familiares y madres sobre los desaparecidos.
  5. Impulsar la formación de un frente único antiimperialista, que impulse prácticamente este programa.
La batalla decisiva será en el frente interno 
La dictadura tiene ante sí dos alternativas: o consigue insertar la ocupación de las Malvinas en un acuerdo con el imperialismo, o se decide a pelear. En estos dos casos su dislocamiento interno se hace inaplazable: en el primero, porque su desprestigio entre las masas y los sectores patrióticos se hace brutal, conjugándose con toda la impasse del régimen; en el segundo, porque se rompe su frente interno con el gran capital.
La burguesía ya es conciente de este problema. Se refleja en los editoriales de La Prensa (3/4), lamentándose por la “incomprensión” de Reagan, en los reclamos de este diario para insertar las Malvinas en la estrategia yanqui; y en la divergencia de Clarín (3/4) que reclama un viraje hacia el tercermundismo.
Por eso sigue en pie la reivindicación de la democracia política irrestricta y una Asamblea Constituyente Soberana.
4 de abril de 1982

Política Obrera Nº 328 (5/4/1982)